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Unidad 4. Las estrategias
de enseñanza-aprendizaje
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- Motive a los alumnos a que identifiquen las situaciones en las
cuales serían útiles cada uno de los hábitos que
promueven la metacognición.
Los hábitos mentales se usan de acuerdo con situaciones particulares.
Algunas situaciones requerirán o no planificar, otras evaluar
o ambas. Es importante que los alumnos sepan identificar aquellas situaciones
específicas en que los hábitos mentales serían
más útiles.
En seguida se presenta un ejemplo de cada uno de los hábitos
mentales que ayudan a promover la metacognición.
- Motivar a los alumnos a desarrollar estrategias y técnicas
que los ayuden a utilizar los hábitos mentales que promueven
la metacognición.
- Estar consciente de su propio razonamiento. Cuando uno no está
desempeñándose bien en la tarea específica, el
hecho de estar consciente de su propio razonamiento ayuda a identificar
lo que estamos haciendo mal.
- Planificar. Planificar es útil en cualquier momento en que
uno tiene que hacer algo que toma mucho tiempo y que es bastante complejo;
por ejemplo, hacer trabajos que duran una semana o incluso un semestre.
- Estar consciente de los recursos que se requieren. Esto ayuda en cualquier
momento en que uno tiene que hacer algo para lo cual los recursos existentes
podrían restringir lo que puede hacerse.
- Ser sensible a la retroalimentación. Cuando uno está
haciendo algo repetitivo (por ejemplo resolviendo un problema de matemáticas),
ser sensible a la retroalimentación ayuda a prevenir los errores
por descuido.
- Evaluar la eficacia de las acciones. Cuando uno está haciendo
algo nuevo o algo para lo cual no se está muy bien capacitado,
evaluar nuestras propias acciones ayuda a aprender de nuestros errores.
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