Unidad 4. Las estrategias de enseñanza-aprendizaje

  1. Motive a los alumnos a que identifiquen las situaciones en las cuales serían útiles cada uno de los hábitos que promueven la metacognición.
    Los hábitos mentales se usan de acuerdo con situaciones particulares. Algunas situaciones requerirán o no planificar, otras evaluar o ambas. Es importante que los alumnos sepan identificar aquellas situaciones específicas en que los hábitos mentales serían más útiles.
    En seguida se presenta un ejemplo de cada uno de los hábitos mentales que ayudan a promover la metacognición.

  2. Motivar a los alumnos a desarrollar estrategias y técnicas que los ayuden a utilizar los hábitos mentales que promueven la metacognición.
  • Estar consciente de su propio razonamiento. Cuando uno no está desempeñándose bien en la tarea específica, el hecho de estar consciente de su propio razonamiento ayuda a identificar lo que estamos haciendo mal.
  • Planificar. Planificar es útil en cualquier momento en que uno tiene que hacer algo que toma mucho tiempo y que es bastante complejo; por ejemplo, hacer trabajos que duran una semana o incluso un semestre.
  • Estar consciente de los recursos que se requieren. Esto ayuda en cualquier momento en que uno tiene que hacer algo para lo cual los recursos existentes podrían restringir lo que puede hacerse.
  • Ser sensible a la retroalimentación. Cuando uno está haciendo algo repetitivo (por ejemplo resolviendo un problema de matemáticas), ser sensible a la retroalimentación ayuda a prevenir los errores por descuido.
  • Evaluar la eficacia de las acciones. Cuando uno está haciendo algo nuevo o algo para lo cual no se está muy bien capacitado, evaluar nuestras propias acciones ayuda a aprender de nuestros errores.

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