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1.1 Atención ciudadana y servicios públicos.
Pensar los proyectos desde la perspectiva de los ciudadanos no es un
ejercicio sencillo, implica acoger ideas, propuestas y críticas
para retroalimentar la acción del gobierno. Darle importancia a
las opiniones de los ciudadanos no sólo fortalece la democracia
y aumenta significativamente la legitimidad de las autoridades, sino que
además hace más efectiva la acción del gobierno,
puesto que la retroalimentación permite sintonizar lo que el gobierno
hace con lo que los ciudadanos necesitan. El Estado, como prestador de
servicios, verá sustantivos beneficios si escucha a sus usuarios.
En las iniciativas del gobierno, al implementar sistemas de información
utilizando tecnologías como la Intranet o Internet, la participación
ciudadana se puede dar en las distintas etapas de un proyecto, puesto
que el propio medio facilita la apertura de canales de consulta que pueden
ir desde el diseño mismo de una política, hasta aspectos
más específicos como la organización de la información
en un portal de Internet.
Antes que Internet lo permitiera, nadie habría imaginado acceder
a todos los archivos con la votación de cada parlamentario, o hacer
trámites en línea, reclamar por un mal servicio desde la
casa u oficina.
Otra posibilidad en éste ámbito se relaciona con la oportunidad
de votar por Internet, para ser uno de los grandes avances que ayudarán
a resolver problemas prácticos en la realización de elecciones
o consultas ciudadanas. Algunos incluso postulan una democracia deliberativa
al más puro estilo griego. (Coleman, 2001; Cebrián, 1998).
Ahora bien, las herramientas para la retroalimentación son diversas,
pueden ir desde las tradicionales encuestas y grupos de enfoque o modalidades
más deliberativas como los foros electrónicos, hasta modalidades
más personalizadas como responder a los correos electrónicos
que los ciudadanos eventualmente envían a una institución,
ya sea para preguntar, dar una idea, hacer un reclamo o fiscalizar la
labor pública.
Es importante abrir canales de consulta como encuestas electrónicas
y foros sobre distintos temas, así como probar los sitios con usuarios
reales, producir estadísticas de tráfico y hábitos
de navegación para de esta manera ir ajustando la arquitectura
de la información con las preferencias de las personas.
A continuación se explican los niveles de intensidad del servicio
o participación del usuario a través de los sistemas de
información.
Pase el cursor sobre los recuadros para ver la información:
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