Un buen ejemplo de una distribución normal es la distribución de los resultados en un examen. La distribución de las calificaciones
obtenidas en exámenes tiende a comportarse de forma normal, ya que los resultados son ocasionados por una compleja combinación de
múltiples factores. Entre ellos: la educación de los padres, el ingreso familiar, la genética, el tiempo dedicado al estudio de la
materia, la calidad de los maestros, las preferencias del estudiante y su personalidad, las características de la escuela, etc. Los
diferentes factores tienden a compensarse entre sí, generando una situación en la cual la mayoría de los estudiantes tiende a presentar
un rendimiento alrededor del promedio y sólo unos pocos en realidad se destacan o tienen un bajo rendimiento.