3. Rendición de cuentas
Es un concepto extraño para los latinoamericanos, porque la gente se pregunta: ¿cómo va a rendir cuentas el que manda?, ¿a quién debe rendir cuentas?
Un ejemplo conceptual es el hecho que durante la colonia teníamos los llamados "oyentes del rey", que era gente que sólo escuchaba y recibía las quejas, éstos lo transmitían hacia la corona, para que el rey ejerciera su autoridad sobre las demás autoridades.
Hay formas de que la rendición de cuentas o auditorias sociales se vayan expandiendo. Desde luego que con el inicio de la democracia, los parlamentos son los oyentes y son quienes deben rendir cuentas.
La rendición de cuentas es un elemento fundamental de una estrategia para reducir la corrupción. De forma general, se cuenta con dos tipos de instrumentos o procesos para la rendición de cuentas. El primero es la rendición de cuentas hacia la ciudadanía, mediante la interacción regular, abierta y sin manejo político. Al rendir cuentas a los ciudadanos, como electores y consumidores de servicios públicos, el gobierno permite escrutinio de sus cuentas y su gestión.
Otro instrumento poderoso es el uso del presupuesto participativo. El presupuesto participativo permite no sólo rendir cuentas del gasto público, sino también responder a las necesidades y prioridades de la población dentro de un contexto de recursos limitados. La población ayuda a que el gobierno establezca y defina prioridades de una forma clara y transparente. En este proceso los ciudadanos tienen conocimiento del costo unitario y programático de iniciativas gubernamentales. Esta fiscalización social es un elemento fundamental para reducir la corrupción.
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D.R. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, 2006 |
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