Introducción
Todos los seres vivos están hechos de células que son fábricas químicas donde las macromoléculas orgánicas desempeñan funciones diferentes y complejas, pero de manera perfectamente organizada.
A semejanza de cualquiera de nuestras fábricas, cada célula tiene:
- Un centro de control que manda lo que hay que hacer y determina el momento en que esto debe realizarse.
- Una planta que genera la energía que necesita para funcionar.
- Los mecanismos para crear sus productos, para trasladarlos internamente y para enviarlos al exterior.