Los incentivos perversos juegan un papel primordial en la corrupción, existen por ejemplo:
Tipos de incentivos perversos
Políticos
Económicos
Información sobre gestión pública escasa, de difícil acceso y segmentada
Bajos salarios de funcionarios
Beneficio a élites políticas desde el poder, entre otros
Monopolios empresariales con poder de influir en la toma de decisiones que los beneficia
Presiones políticas, éstas se dan en las diferentes instituciones y se permean para presentarse corrupción
Relaciones personales entre gobierno y sector privado, provocan que se den relaciones clientelares
Legales
Culturales
Leyes poco claras que permiten interpretaciones y discrecionalidad no controlada del funcionario
Existe hábito político de beneficiar a élites o sectores
Grado de independencia e imparcialidad del Poder Judicial, entre otros
Se contratan a parientes para que ocupen puestos de relevancia con la finalidad de sacar provecho de situaciones
Impunidad, que es el poco riesgo de castigo por las ganancias que se pueden percibir, y que éstas son mayores al castigo recibido si se descubre el acto ilícito
Se presenta escasa formación de participación ciudadana
Uno de los factores más importantes para que se dé la corrupción es la impunidad dentro del sistema. La impunidad es en efecto, un incentivo perverso que invita a que el funcionario tome ventaja de un sistema administrativo vulnerable. El problema para un programa municipal es que normalmente la impunidad se da por debilidades y políticas a nivel nacional. Sin embargo, existen otras formas de reducir la impunidad a nivel local tales como las listas "negras" que sancionan el acceso de empresas corruptas para que no tengan contratos con el sector público.