Ya que el participante desempeña un rol clave en el proceso de aprendizaje a distancia, éste debe contar con:
1. La motivación para estudiar en una modalidad a distancia. Si el participante presenta renuencia a esta modalidad, puede ser un motivo para que su aprovechamiento no sea el óptimo.
2. La convicción de la eficacia del aprendizaje autónomo. En la educación tradicional, el participante puede cumplir un rol más pasivo y para la modalidad a distancia, debe estar convencido de que su participación activa puede dar mejores resultados. Puede aprender de forma autónoma, pero debe estar convencido de ello.
3. La disposición para aprender de otros. Una ventaja de la educación a distancia, especialmente de la basada en Internet, es que presenta muchos recursos para que el participante aprenda de otros; por ello, es importante que presente disposición para intercambiar ideas, opiniones o dudas con compañeros.