"Las letras con sangre entran"

El profesor Pérez es un experto en la materia que imparte. Lleva 19 semestres consecutivos impartiéndola en el tronco común de la carrera de Administración en una prestigiosa universidad. Sus evaluaciones han sido hasta ahora no mayores de 2.5 (en una escala del 1 al 7, donde uno es lo mejor) y con frecuencia son menores a 2.0; aunque muchos de sus alumnos lo consideran un buen profesor, la mayoría -de ser posible- evita inscribirse en sus cursos, pues a pesar de que le reconocen sus conocimientos, la experiencia diaria de la clase suele ser (dicho en sus propias palabras) una tortura. "Ustedes están aquí para aprender", suele decir para motivar a sus alumnos el profesor Pérez, "así que no esperen palabras bonitas ni tratos especiales. Yo sé sobre esto y ustedes no, quien quiera aprovechar mis conocimientos ¡hágalo! ¡Y hágalo bien!, quien no, de una vez tramite su baja de la materia, sino quiere estar como los de la fila de allá (señalando con la mano), que son tan masoquistas que me quieren ver de nuevo este semestre, esto por razones obvias. Ahora sí me aprenderé sus nombres, muchachos (dirigiéndose a los repetidores) porque generalmente sólo dos tipos de nombres tiendo a recordar: los de ellos y los de los muchachos excelentes, que ciertamente son muy pocos en esta materia. Así es que hagan un esfuerzo por ser de estos últimos".

Al explicar las reglas del curso durante el primer día de clases, el profesor Pérez incluye en su estrategia, para hacer que los alumnos participen en la clase, el uso de fichas con las matrículas para así, sin conocer los nombres de sus alumnos, sea verdaderamente justa la evaluación, por sorpresa.

"Además, ellos me obligan a hacerlo así... nunca participan espontáneamente y yo sé que tienen dudas".

El profesor se enorgullece ante sus compañeros de departamento académico del buen control de grupo que tiene en todas sus clases y recomienda a los nuevos maestros el refrán de: "Las letras con sangre entran" y que el uso del "látigo" es lo que hace falta en todas esas aulas ruidosas donde el maestro invierte media clase en juegos para entretener a los alumnos en lugar de dedicarse a enseñar.

Preguntas individuales:

1. Piense en 3 conductas emitidas por el profesor Pérez que hayan llamado su atención.
2. Identifique 3 reacciones de los estudiantes ante las conductas emitidas por el profesor Pérez.
3. ¿Qué necesidades de los estudiantes no fueron cubiertas por el profesor Pérez con respecto a la etapa de orientación?