Por su parte, un equipo se aplica fundamentalmente a grupos pequeños, los cuales están comprometidos en una determinada acción coordinada que forma parte de una tarea asignada, de la cual son responsables (Rodríguez y García, 1997). Por lo regular esta unión tiene un tiempo determinado, en muchas ocasiones en relación directa con la tarea por realizar. La asignación de los miembros a los equipos puede hacerse de manera aleatoria o azarosa por un lado, y de manera deliberada por otro, utilizando para ello cualquier técnica de su elección. Para asignar de forma aleatoria usted puede dar un número, por ejemplo del 1 al 5 (esto dependerá del número de participantes en su clase) a cada estudiante; de tal suerte que los unos trabajarán con los unos, los doces con los doces, los treces con los treces, etc. De igual modo se asignan colores, frutas, o lo que usted considere pertinente, y se organizan los equipos valiéndose de la misma dinámica.